¿Sabías qué la cerámica ha sido muy valorada desde el inicio de los tiempos?
La cerámica es la primera opción a través de la historia por diversos motivos:
1 — Por proximidad.
La cerámica es un material resistente que perdura en el tiempo, ese es el motivo por el que sea la responsable de que conozcamos gran parte de la historia y la evolución del hombre.
Al paleolítico pertenecen los primeros hallazgos cerámicos. Se utilizaba el barro como medio de expresión pictórico y escultórico. Su facilidad para ser modelado y el descubrimiento de su dureza después de cocido, lo convirtieron en un material muy valorado. Pequeñas figuras de venus y de animales se utilizaban como talismanes fáciles de transportar. Al ser nómadas, contaban con la comodidad de tener barro siempre a su alcance, allí donde fueran.
2 — Por necesidad.
El neolítico es la etapa en la que el homo sapiens se convierte en sedentario, dedicándose a la agricultura y la ganadería. Haciendo indispensables los recipientes.
Los hallazgos cerámicos sugieren un desarrollo paralelo, siempre independiente de los seres humanos por todo el mundo. Es curioso cómo pueblos sin ningún contacto aparente evolucionan de forma similar llegando a la cerámica. Se modelaban manualmente y se cocían en hogueras. Buscando la belleza y la personalización empezaron a decorarla con incisiones, provocando bajorrelieves.
3 — Por eficaz.
La cerámica es un buen aislante térmico, es ignífuga y, esmaltada, se convierte en impermeable. Llegamos así a la primera cerámica dedicada a la arquitectura funcional.
Fue en Mesopotamia donde se utilizó el barro cocido como material de construcción, 4000 años a. C., y de nuevo en Mesopotamia se descubrió la técnica del vidriado, 3000 años a. C., uno de los grandes hitos de la historia. Fórmula que se perdió, recuperándose por los persas en el siglo IX. Poco a poco su fuerza estética hizo que acabara siendo una manifestación cultural, creando estilos y modas.
4 — Por iconográfica.
Con la expansión del islam en el siglo VII, la cerámica tomó una nueva dimensión. Se introduce la técnica del azulejo en la península ibérica por el Estrecho de Gibraltar, convirtiendo al-Ándalus en un centro cultural y económico.
Los azulejos mozárabes eran pequeñas piezas planas de barro cocido, esmaltado en monocolor. Aparece la técnica del alicatado, cortando los azulejos a trocitos con unos alicates para crear mosaicos coloridos que simbolizaban sus creencias y sus iconos culturales.
5 — Por tradición.
En la península la decoración de los azulejos no se realizaba directamente sobre el vidriado; los colores, al tocarse, se contaminaban. En un territorio de gran tradición alfarera fueron apareciendo municipios en los que la cerámica era uno de sus principales sustentos; más allá de Andalucía eran conocidas zonas como Talavera, Toledo, Manises… donde se desarrollaron variedad de técnicas para poder decorar la cerámica.
Algunas de ellas se siguen utilizando en la artesanía de hoy. • El socarrat de Paterna: barro sin esmaltar, mucho más frágil, pintado con óxidos de hierro y manganeso. • La cuerda seca: los esmaltes se separaban con óxido de manganeso y grasa. Se conocen tres técnicas básicas de cuerda seca: la de pincel, la hendida y la de refuerzo. • De arista: barro prensado, creando pequeñas cuencas donde se depositaban los esmaltes vidriados. El molde asegura la repetición fiel del motivo.
6 — Por divulgativa.
Convertida en el centro del mundo, Sevilla acogió entre los siglos XV y XVI a numerosos comerciantes y artesanos extranjeros que deseaban ser partícipes de la prosperidad económica de la ciudad.
A ellos se debe la introducción del azulejo esmaltado pintado, desconocido hasta entonces en España. Los azulejos se convierten así en un lienzo en blanco. Y la Iglesia en su mayor cliente, llenando iglesias y conventos de imágenes evangelizadoras, sacadas de la Biblia.
7 — Por lujosa.
La capital andaluza alcanza su máximo renombre y surte de azulejos al resto de Europa y a las colonias de ultramar; tanto a las españolas como a las portuguesas.
En el siglo XVII van proliferando las escenas profanas. Son los reyes y los nobles los que decoran sus palacios con escenas cortesanas y campestres sobre azulejo. Paneles de gran tamaño, llegando a constar de miles de piezas, realizados bajo pedido en los mismos alfares. Un lujo solo al alcance de los más poderosos.
8 — Por prestigio.
España empezaba a perder su liderazgo cerámico y el rey Felipe V encomendó en 1727 al noble aragonés, el IX conde de Aranda, la tarea de crear la Real Fábrica de Loza y Porcelana Fina de Alcora para competir con los talleres más prestigiosos de Europa.
El conde posee entre otros títulos el de Señorío de l’Alcalatén. Este es el motivo por el que se funda la Real Fábrica en Alcora, el dominio del conde más cercano al mar, para poder distribuir la cerámica por todo el Mediterráneo. Para conseguir la excelencia, trajeron renombrados artesanos europeos y se fundó una escuela profesional, convirtiéndose en la simiente por la que proliferó la industria cerámica en la zona.
9 — Por conveniencia.
Alcora, una pequeña población con mucha tradición cerámica, contaba ya con más de 20 talleres cuando se inauguró la Real Fábrica. Las montañas de los alrededores la abastecían de una arcilla de calidad.
Estaba situada cerca del río y rodeada del monte bajo necesario para el funcionamiento de los hornos. Para apoyar a la Real Fábrica, Felipe V otorga importantes ventajas fiscales para los ceramistas. Los trabajadores gozan de grandes privilegios: están exentos de hacer el servicio militar y se les proporciona unas condiciones laborales nada comunes en la época, como un horario pactado, baja por enfermedad y pensión por jubilación.
10 — Por ornamental.
Los azulejos se convierten en indispensables en parques y jardines durante el barroco tardío y el rococó.
La realeza encuentra en la cerámica el material ideal que les permite decorar suntuosamente los exteriores de sus palacios, incluyendo fuentes y parterres, con el gusto estético del momento, tan ostentoso y recargado. Pinturas ornamentales resistentes al sol y la lluvia.
11 — Por imprescindible.
Se acabó llenando de azulejos las calles de las ciudades, en balcones, cornisas, patios y portales.
Su resistencia a las inclemencias del tiempo, unido a que las fachadas decoradas con azulejo ponían de manifiesto una buena posición social, la convirtió en un imprescindible entre la aristocracia. De ahí la expresión popular referida a personas sin abolengo: “... es de casa de poco azulejo”. Aparecen los azulejos de repetición que ya no estaban necesariamente hechos sobre pedido.
12 — Por creativa.
Durante el estilo modernista los azulejos pasan a ser parte esencial de la arquitectura. Es un movimiento que plasma composiciones muy expresivas, dominadas por la inspiración de la naturaleza.
La cerámica permite ser modelada con multitud de formas y relieves y ser fácilmente policromada en colores intensos. Los grandes maestros del modernismo vuelcan en este material toda su imaginación y creatividad, revalorizando la cerámica. La burguesía acoge los azulejos en sus hogares, apareciendo las coloridas zócaladas que, además de ser muy decorativas, protegían las estancias de la humedad.
13 — Por gráfica y visual.
Con la industrialización aparece la publicidad; es en cerámica donde vemos los primeros rótulos anunciadores en las fachadas de los comercios, adoptando al azulejo como uno de los principales medios de difusión.
Las marquesinas se llenan de azulejo con textos y dibujos, sustituyendo rápidamente la pintura de paredes al no necesitar mantenimiento. Algunos talleres de cerámica debían a los azulejos publicitarios una parte importante de sus ingresos.
14 — Por funcional.
Con la mecanización se democratiza la cerámica. En la década de los cincuenta empiezan a proliferar las fábricas de azulejos, multiplicándose exponencialmente año tras año en la zona de Levante en España y en el norte de Italia, convirtiéndose en las dos potencias mundiales del azulejo.
La cerámica deja de ser un lujo inalcanzable para la clase media. Durante la segunda mitad del siglo XX las cualidades higiénicas de la cerámica la convierten en ideal para los baños y cocinas, convirtiéndose en la primera opción de esos espacios.
15 — Por tecnología.
En el último siglo la evolución técnica cerámica ha sido vertiginosa. VIVES en pocos años se vio “obligada” a inaugurar 6 plantas de producción diferentes para estar a la vanguardia de las nuevas tecnologías.
1957 — Azulejos Vives I: azulejos de bicocción en pequeño formato. 1975 — Cerámica Vives I: pavimento de gres de pequeño tamaño. 1986 — Azulejos Vives II: revestimiento de monococción porosa. 1990 — Arte y Diseño Cerámico: piezas especiales. 1996 — Cerámica Vives II: pavimento de gres en gran formato. 2000 — Ferraes Cerámica: gres porcelánico.
16 — Por camaleónica.
Con el nuevo siglo, el valor del diseño se va haciendo patente; tecnologías revolucionarias transforman a la cerámica en un material camaleónico integral, capaz de emular perfectamente los materiales naturales más preciados, con las ventajas técnicas de la cerámica.
La cerámica actual lo engloba prácticamente todo: prestaciones, estéticas, usos… El mundo del azulejo ha ido evolucionando con el tiempo; de un modo u otro, siempre ha sido parte de la solución para satisfacer las necesidades y las inquietudes del hombre. La cerámica se adapta con facilidad a modas y estilos y, técnicamente, es un material difícil de superar. Hoy son innumerables las razones que hacen de ella la primera opción a la hora de realizar nuevos proyectos.