¿Sabías qué… antes de abordar un nuevo proyecto de diseño, es conveniente plantearse ciertas preguntas básicas?
- ¿Para qué? — USO
- ¿Para quién? — CLIENTE
- ¿Para dónde? — UBICACIÓN
- ¿Para cuándo? — TIEMPO DE EJECUCIÓN
- ¿Cuánto? — PRESUPUESTO
- El resultado te llevará — al qué y al cómo
La contestación meditada de estas preguntas hará que se realicen los proyectos de una forma sensata, pensando en ser una solución coherente a las necesidades del mercado, garantizando la aceptación por el público objetivo. Como consecuencia, lógicamente, debería asegurarnos un éxito comercial.
Así es como desde VIVES cerámica, afrontamos la mayoría de nuestros nuevos proyectos. Pero el mundo del diseño y de la estética no dejará nunca de sorprendernos y los resultados no son siempre matemáticos.
En algunas ocasiones, a sabiendas, desde VIVES nos saltamos dichas premisas. Acometiendo proyectos que, por alguna razón, parecen arriesgados y fuera de mercado.
Los argumentos más habituales que nos deberían haber hecho desistir de realizar estos proyectos, llamémoslos más “originales”, suelen ser su complejidad —lo que nos lleva a un coste elevado— o una estética, digamos, “poco usual”, no acorde con la corriente más generalizada del diseño en ese instante.
Nos gustaría presentar alguno de los trabajos que por lógica no hubieran debido ver la luz en su momento, por excesivamente arriesgados.
Somos conscientes de que quienes no sois veteranos del sector del azulejo, al ver estas colecciones podéis pensar que no hay motivos para calificarlas de “excéntricas”; por ese motivo hemos adjuntado a los diseños la fecha en la que salieron al mercado.
Modernos cuando la decoración era tradicional; tradicionales y vintages en los años fuertes del minimalismo; patchworks cuando la tecnología no estaba todavía a la altura y parecía una auténtica locura juntar diferentes gráficas en un solo proyecto; hidráulicos cerámicos cuando los hidráulicos naturales habían caído en desuso; terrazos porcelánicos en un momento en que no eran un producto bien valorado por el gran público…
Aunque quizá no en todos los casos, muchos de estos diseños, contra todo pronóstico, fueron un gran acierto; adelantándose a la moda y siendo aceptados por muchos con naturalidad.
Ciertamente, disfrutamos creándolos y estamos satisfechos pensando que han sido de utilidad a creativos que precisaban estéticas diferenciadoras; y, por supuesto, al encontrarnos estos productos en proyectos de interiorismo tan atractivos.